MI ANSIEDAD COMO DOCENTE ANTE LA COMPETENCIA DIGITAL.

José Luis Murillo Pérez

Decido comenzar esta reflexión aceptando la presencia de esta emoción en mi persona, en mi andar por los derroteros de la docencia y en la ineludible incorporación que a mi práctica debo realizar. Experimento preocupación, tensión y hasta angustia ante la urgencia en los resultados que se nos plantean acerca de la utilización eficiente y eficaz de la tecnología en la práctica docente. En su conferencia sobre la competencia digital de los profesores, Jordi Adell introduce una cuestión inquietante: ¿Dónde está la competencia digital de los profesores?. ¿Dónde se encuentra? ¿Dónde nos encontramos nosotros?. ¿Cuáles son los estándares o indicadores sobre los que nos evaluarán acerca de nuestra competencia? ¿Quién y con qué intención nos evaluará?. Ahora bien, esta ansiedad brinda la oportunidad de adaptación y aceptación de la situación, activa la atención, permite iniciar la planificación que conduzca a la solución del problema. Todos coincidimos en la urgente necesidad de prepararnos para dar respuesta a los retos que las circunstancias actuales  nos plantean, nos hemos convencido de el justo requerimiento en la utilización, adaptación, incorporación y vivencia de la tecnología en el proceso de enseñanza - aprendizaje. Es verdad que los cambios implican cierta desestabilización, pero no avanzaremos si no nos involucramos y nos comprometemos en hacer de la herramienta tecnológica un medio para generar los aprendizajes que demanda el mundo contemporáneo en nuestros estudiantes. Y es que, ahora más que antes, somos responsables de educar para el vivir, aprender y trabajar exitosamente en una sociedad cada vez más compleja, con abundante información y basada en el dominio del conocimiento. Hoy  no podemos conformarnos con aprender y/o mejorar en nuestra metodología, ya somos responsables, como profesionales de la educación, de articular aquélla con la tecnología. Nuestro reto está en esforzarnos, en querer ser mejores, en continuar nuestro proceso formativo. Parece inalcanzable el punto de innovación en la uso de la tecnología como parte de la práctica cotidiana; pero, luchando y teniendo paciencia, podremos alcanzarlo antes de que cante el gallo. Nos encontramos en una institución cuyo ideario, visión y misión educativos están dirigidos a la realización integral de nuestros alumnos, y eso facilitará nuestro posicionamiento ante las tecnologías de información y comunicación como herramientas idóneas para hacer germinar en ellos la semilla del éxito, el compromiso humanitario y la felicidad en la realización.