Me parece que es importante hacer presente el aspecto sociocultural como una de las fuentes incuestionables en la elaboración de la currícula de todo nivel educativo. Las demandas que el contexto realiza a los resultados que se  le entregan en un proceso educativo constituyen una exigencia que se debe cumplir si es que la escuela quiere formar personas competentes, capaces de incrustarse adecuadamente y con éxito en la formación subsecuente, en el ámbito cultural, en el social y en el laboral. La globalización, como constructo que permite entender las relaciones que caracterizan a nuestro mundo, nos incita a redoblar los esfuerzos para que no quedemos fuera de las oportunidades de desarrollo que aparecen más allá del ámbito local y que se pueden generar en nuestro contexto. Ahora bien, todas las entidades sociales son en esencia el resultado de las acciones que buscan satisfacer  las necesidades que la sociedad manifiesta de manera constante y evolutiva. Específicamente, la educación, depende en su origen y en su curso de casi todos los elementos que conforman una sociedad, es decir, el complejo tejido social se une en sus aspectos económico, social, cultural, político, religioso, para sentar las bases sobre las que se organizará. Considero que la reforma que se gesta, y en la que participa el gobierno, es una necesidad dadas las características que el mundo entero porta en nuestro siglo. Pero además - por sí es que la estamos iniciando más tarde que otros países- , es un producto de la educación misma, la que han recibido quienes dirigen los destinos de la sociedad mexicana. Por supuesto que la educación está supeditada a las tendencias del país y del mundo, entre las que se podrían señalar aquellas que  pretenden hacer de nuestro planeta un hogar mejor y más habitable hasta aquellas que responden a intereses mezquinos o corporativistas. Existen muchas inquietudes sobre lo que debemos hacer para cambiar el rumbo que tenemos como raza y que buscan un equilibrio entre el uso de la naturaleza y la satisfacción de las necesidades de los individuos. No debe ser motivo que nos apesadumbre el hecho de que poco a poco nos quieren convertir sólo en un número, que parece no terminar el proceso de dominio por parte de unos pocos, que  la educación se venda a las masas como algo indispensable para mejorar su situación y al mismo tiempo responde a las necesidades de enormes empresas multinacionales, etc, etrc,  pues la educación es también agente de cambio en la sociedad, no solamente por ser causa de movilidad, sino porque en ella se pueden conformar las mentes de las personas que signifiquen un cambio en los paradigmas de organización y funcionalidad social. La tecnología es un producto humano y, por lo mismo, limitado. Hemos de tener cuidado en que su uso en verdad nos facilite la vida y sus procesos, y evitar que se convierta en un factor que ahonde las diferencias sociales. Ahora es tiempo de evitar que la difusión de toda clase de tecnología nos provoque retrasos en todas las habilidades que como humanos hemos alcanzado. No se trata sólo de acumular conocimientos, saberes o informaciones y moverlos más rápido sino de que éstos nos hagan mejores seres humanos.